El tinte se determinó una vez conseguido las sillas en marrón oscuro Chandigarh un estilo de finales de los años cincuenta. De este modo el comensal puede asistir en directo a la preparación de los platos a la vez que su degustación. Todos los elementos técnicos y decorativos que cuelgan del techo como los tensores, aires, botelleros entre otros se integran en el plano superior mediante un mismo tono cromático.

Un espacio que realza la belleza de lo artesano y los materiales puros

  • Este rincón en Port Vell se convierte en un lugar perfecto para relajarse y disfrutar de la buena compañía y la excelente gastronomía en un entorno único.
  • En resumen, Fiskebar Barcelona es mucho más que un restaurante de mariscos, es un destino gastronómico que combina calidad, sabor y atención al detalle para brindarte una experiencia culinaria inolvidable.
  • Así pues, en él conviven las mejores vistas –que son cortesía de la casa– con un local muy auténtico donde predominan los materiales puros, la roca y escasos elementos decorativos muy simples.
  • Una barra fría define el eje central del proyecto de Isern Serra, sin olvidar el entorno en el que nos encontramos.
  • Y es lo que me ocurrió ayer cuando volví a lo que fue el restaurante El Marítim, después de 16 años de haberlo dejado.

En este caso, destacan como proyecto lumínico las lámparas de pie de jardín Shoji de Davide Groppiy. Finalmente, la vegetación nórdica zonifica y aporta vida y dinamismo al espacio creado por Isern Serra. Por su parte, el mobiliario sigue en todos sus espacios la misma narrativa de Isern Serra. Del mismo modo, las terrazas  de Fiskebar son la continuación del interior y una transición con el entorno. Junto a la barra, los estantes y el sofá también están acabados en micromortero.

La virgen, el monasterio y la montaña de Montserrat, protagonistas en el Museu Marès

La sala principal es un espacio volumétrico acristalado, donde la joya de la corona, es la gran barra de mármol. El amplio local es la nueva propuesta del Grupo Tragaluz en la ciudad condal, donde tienen otros restaurantes, que ocupa el mismo espacio donde estuvo el mítico Club Marítim. Son, explica Alex Duran, al frente de las cocinas del grupo, los primeros pasos de una cocina que arranca con tanta prudencia como ilusión en un restaurante cuya sala dirige Carlos Vilà Sagnier. La propuesta mira a esa cocina nórdica que atrae a Tarruella (en algunos platos con guiños mínimos, como el toque del eneldo). En el vibrante Port Vell de Barcelona se encuentra FIS K BAR, un espacio singular que forma parte de la terraza del restaurante FISKEBAR.

Las mejores barras gastronómicas de Barcelona

El tartar de vieira del restaurante Fiskebar. Entrantes muy correctos como el dukker de berenjena y nueces y platos fríos, como el tiradito de atún con tomate verde y jalapeños o el pez limón en crudo con aceite que sirven con alga nori para que el comensal prepare sus rollitos. Tiene peso destacado en la propuesta la pasta, que trabaja bien el chef, Matteo Spinelli, de origen calabrés. Igual de vinculado a la Barcelona preolímpica estuvo el Mordisco, primera piedra del grupo Tragaluz, impulsado por Rosa Esteva y su hijo Tomás Tarruella. Veinticinco años pasó en la casa, con un recorrido que fue desde la pica hasta el cargo de jefe de cocina.

Para disfrutar y sufrir cocinando en un lugar privilegiado. Lo importante era recuperar este lugar, actualizarlo y que volviese a ser un punto de referencia de la ciudad, no solamente como espacio atractivo, sino también por una cierta calidad de su cocina. Lo que sorprende bastante más son los platos de inspiración nórdica, hasta en su grafía danesa, (de allí el nuevo nombre Fiske, sacado de un restaurante de Copenhagen) que tal vez se avienen con el mobiliario de madera y la estética escandinava, pero caen en un exceso de eneldo que podría cansar el paladar. Es una pena que la compañía hostelera que cogió este sitio del 2007 hasta 2020, no intentará respetar la magnífica luminosidad de las instalaciones de cocina y del office, y la transformara en un pequeño bunker, claustrofóbico para los trabajadores. Las terrazas son la continuación del interior y una transición con el entorno, el mobiliario sigue en todos sus espacios una misma narrativa.

Una segunda sala se abre a las dos terrazas, actuando como una sala exterior, donde la barra alta de copas está resaltada también con las mismas dos lámparas Tekio de Santa & Cole para dar continuidad a su diseño. El mostrador de la barra central en piedra queda realzado por las lámparas colgantes Tekio de Santa & Cole, también acabadas en papel para aportar la ligereza y calidez de los materiales naturales. Esta barra de obra acabada en microcemento se integra en la arquitectura de la sala y se convierte en su eje central, articula el espacio, lo completa y genera una circulación entorno a ella.

Los baños, oscuros, hacen resaltar el lavamanos de piedra caliza escarfilada fismuler menú semanal barcelona de acabado rústico, que comparte la misma materialidad que la barra de la sala central. El resto de la barra cuenta con lámparas de mesa cerámicas de Pottery Project como el modelo Terra. La sala del restaurante Fiskebar, con vistas al Port Vell.

Es casi una sala exterior, donde la barra alta de copas está resaltada también con las mismas dos lámparas Teiko de Santa & Cole para dar continuidad a su diseño. Mientras, los baños, oscuros, hacen resaltar el lavamanos de piedra escafilada con la misma materialidad que la barra de la sala central, una piedra caliza. En el eje central está el recibidor, una zona de servicio donde también se encuentra el segundo acceso, privado, desde el club. El resto de la barra tiene lámparas de mesa cerámicas de Pottery Project como la Terra y en las mesitas Nais, unas lámparas de batería que también se han colocado en exterior. Y las mesas de grupos rectangulares o para 2 son sin brazos, se van alternando.

Restaurantes

La llegada de nuevos inmigrantes, incluyendo alemanes, y el desarrollo de nuevas obras de infraestructura, como el canal principal de riego y la extensión del ferrocarril, impulsaron el crecimiento de la ciudad. Para complementar sus exquisitos platos, Fiskebar cuenta con una amplia selección de vinos locales e internacionales, así como cervezas artesanales que realzarán tu experiencia gastronómica. Ubicado en una de las zonas más vibrantes de la ciudad, Fiskebar es el destino ideal tanto para los residentes locales como para los turistas que buscan una experiencia gastronómica única. Fiskebar es un restaurante que se ha ganado una merecida reputación en Barcelona por ofrecer mariscos de alta calidad preparados de forma magistral. Si eres amante de los mariscos frescos y buscas una experiencia culinaria excepcional en Barcelona, ​​Fiskebar es el lugar perfecto para ti.

Su gobierno se caracterizó por impulsar la educación, la exportación agrícola y el desarrollo del ferrocarril. La “Conquista del Desierto” se enmarca en el contexto político nacional de la época, con Nicolás Avellaneda en la presidencia y Roca como Ministro de Guerra. El personal amable y atento te recibirá con una sonrisa, listo para guiarte a través de su extenso menú de delicias marinas.

Unos apliques de Andrew Trotter iluminan tanto dicho acceso como las zonas exteriores creadas por Isern Serra. El acceso principal de Fiskebar se encuentra en el Paseo de Ítaca, por unas escaleras de chapa metálica que te conducen hasta el ático del RCM. Articula el espacio, lo completa y genera una circulación en torno a ella.

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Fiskebar es un espacio inspirado en los fiskeskur. Mezzi Paccheri con ragú de rodaballo y espárragos marinos Deliciosa «bisque» fría y bastante picante que combinaba perfectamente con el aguacate ligeramente marcado. 9€ las tres piezas (había un error en la carta).